El término municipal de Jerez de la Frontera es el más grande de la provincia de Cádiz y ocupa una franja central que va desde la sierra de Cádiz, pasando por la campiña de Jerez, hasta llegar cerca de la costa Noroeste. Parte de su sierra está incluida en el parque natural de Los Alcornocales.
La campiña de Jerez, atravesada por el río Guadalete, es de gran riqueza agrícola, tanto en la vega como en el secano, y ofrece también zonas de interés natural como la Laguna de las Canteras y el Tejón.
La ciudad de Jerez de la Frontera, una de las más representativas de Andalucía y núcleo fundamental del flamenco, ofrece un sinfín de atractivos turísticos, desde monumentos como el Alcázar, la Iglesia de Santiago, la de San Miguel, la Catedral, la Cartuja… hasta otras instituciones únicas en el mundo, como la Real Escuela de Arte Ecuestre, donde se pueden admirar los maravillosos y únicos caballos cartujanos, de raza hispano árabe; o las bodegas, adscritas a la Ruta del Marco de Jerez, donde se elaboran los afamados caldos de su Denominación de Origen Jerez-Xérès-Sherry.
Además, no se puede hablar de Jerez de la Frontera sin pensar en el Circuito de Velocidad «Ángel Nieto», donde se celebran competiciones internacionales de motociclismo y automovilismo, como MotoGP, Ferrari Challenge, ESBK Superbike, GT Winter Series, FIM JuniorGP, Copa Andalucía de Velocidad, Racing Weekend, FIM Intercontinental Games…
Historia
Su poblamiento se conoce desde el Paleolítico. La ciudad actual se asienta en una de las zonas de Andalucía donde la cultura de los tartesos alcanzó su más alto desarrollo. Los fenicios la llamarán Xera y los romanos, que se asentarán en su campiña, la conocerán como Ceret, nombre que derivará a Xeritium con los visigodos.
Será, sin embargo, durante la época musulmana cuando se producirá el auténtico desarrollo urbano, sobre todo durante los períodos almorávide y almohade. Se construyen mezquitas, palacios y se extiende su casco urbano.
En el siglo XII los cristianos habían intentado en varias ocasiones su asalto, pero será con Alfonso X, en el año 1264, cuando se lleve a cabo su conquista. Posteriormente se convertirá, durante un largo período de tiempo, en zona fronteriza. Un siglo después la frontera se aleja de la ciudad, concretamente al reino de Granada, ello contribuirá al desarrollo económico de Jerez. El siglo XV marca el comienzo de un período en el que la ciudad se convierte en una de las más prósperas de Andalucía. La explotación ganadera y la exportación a Europa, y luego a América, de productos agrícolas, sobre todo del vino, contribuirá decisivamente a su desarrollo.
Tras una recesión durante el siglo XVII, el siglo XVIII iniciará de nuevo un importante crecimiento económico que no cesará hasta nuestros días. La industria del vino se convertirá en la actividad motor de su economía.
El siglo XIX fue en Jerez de una gran pujanza económica, gracias sobre todo a las alianzas de exportadores ingleses con vinateros jerezanos; esta situación trajo también un pronunciado latifundismo que tuvo como respuesta un potente movimiento anarquista que, junto con extraños sucesos como el de la Mano Negra, darían pie, tanto en la ciudad como en las zonas campesinas de su influencia, a permanentes levantamientos de jornaleros hasta ya entrado el siglo XX.
A Jerez se le considera el núcleo fundamental del flamenco, y ha dado una larga lista de figuras de este arte: Antonio Chacón, Manuel Torre, los Sordera, los Morao, la Tía Piriñaca, Agujetas, Tío Borrico, La Paquera y otros muchos.
Y recuerde, si está en Jerez de la Frontera y busca restaurante recomendado para comer mariscos, guisos caseros, carnes y pescados, Venta Aurelio se encuentra a menos de 20 minutos del centro de Jerez.

